El reto: Humanizar una marca con mucha proyección dentro de un sector en pleno crecimiento.

Cuidarse a través de una alimentación saludable ha pasado a convertirse en un estilo de vida. Lo que ha hecho que las alternativas sanas continúen aumentando rápidamente.

Trevijano tenía un producto relevante y de alta calidad, platos a base de verdura deshidratada lista en 30 minutos, para un segmento que estaba en pleno crecimiento dentro del mercado, pero la marca no se diferenciaba. Trevijano estaba construyendo desde lo funcional, con mensajes e imágenes poco emocionales con una propuesta de valor que no era diferenciada -100% natural-.

Desde Sodabites quisimos ayudarles convirtiendo esa propuesta de 100% natural en un activo, creando un nuevo camino y trayectoria que pusiera en valor el producto y que transformara a Trevijano en una marca elegida y cercana, pensada para personas que quieren cuidarse sin renunciar al sabor y a disfrutar de otras cosas por pasar horas en la cocina.

Tiempo después Trevijano volvió a nosotros con un nuevo reto: Definir mejor la personalidad de Trevijano, ahondar más en sus valores y postura como marca y dotar de un nuevo tono más emocional a la marca.

Sabiendo que una marca nace de sus empleados y de su cultura como empresa, involucramos a los trabajadores en el proceso a través de talleres y tareas que les invitara a la reflexión. A partir de ahí, profundizamos más en su propósito, definimos las posturas de Trevijano en aquellos temas que son relevantes para la marca y se perfiló aún más la personalidad de la marca para sacar todo su potencial y así poder conectar con el consumidor. 

Preguntas que respondimos:

  • ¿Cuál es el rol de Trevijano en la actual realidad de la categoría?
  • ¿Cómo humanizar la marca y hacerla relevante para el consumidor?
  • ¿Qué es lo que solo Trevijano puede aportar?
  • ¿Cuál es nuestra voz y qué tenemos por decir y hacer?