El reto: Encontrar un nuevo enfoque para las ferias que internet había dejado obsoletas.

Reinventamos la experiencia de la feria tradicional, para ofrecer un nuevo formato que se adaptara a las nuevas necesidades de un perfil de cliente que busca experiencias nuevas.

El proyecto se centró en el salón del Turismo y el salón del Automóvil. Los formatos tradicionales de estos salones, basados en la oferta de información, se habían quedado obsoletos y totalmente sobrepasados por su principal competidor: “internet”. Los salones habían ido perdiendo visitantes de forma progresiva hasta que se hizo evidente la necesidad de dar un giro a la propuesta de valor y ofrecer un formato nuevo adaptado al perfil de un público objetivo millennial que busca experiencias.

Se realizó una nueva estrategia para ambos salones y se creó un reposicionamiento de las marcas con una propuesta más relevante para el público millennial.

El Salón del Turismo pasó a ser B-Travel, una feria centrada en ofrecer diferentes experiencias para diversos perfiles de viajeros. Se crearon nuevas áreas temáticas conectadas a “needs states” detectados en segmentos de consumidores emergentes. 

Para el Salón del Automóvil se buscó impulsar la exposición hacia el futuro de la movilidad, buscando una propuesta llena de novedades que resultara más atractiva a un perfil millennial.  Se definió una estrategia a medio-largo plazo que permitió adaptar la oferta hacia la evolución del mercado y evitar la pérdida de público y negocio. Ayudamos a Fira de Barcelona a conectar con las necesidades de los “millennials” un público que antes no se sentía atraído por la oferta del salón. El primer año se aumentó en un 81% la presencia de marcas y se creció en un 40% en ventas.

Preguntas que contestamos: 

  • ¿Cuál es el rol de Almogàver en la actual realidad de la categoría?
  • ¿Cómo recuperar la notoriedad y relevancia perdida?
  • ¿Cómo volver a conectar?
  • ¿Cuál es nuestra nueva narrativa y tono?